Chileactores, a través de su Fundación Cultural, Gestionarte, lanzó el 23 de octubre en la Fundación Cultural de Providencia, el libro “ABCDIario Actoral II”, la segunda publicación de esta iniciativa que a través de entrevistas a actores y actrices , retratos, material inédito de archivo y un registro documental, busca rescatar el patrimonio actoral del país y dignificar este oficio.

Eduardo Barril, Patricia Guzmán, Gabriela Hernández, Sergio Hernández, Luz Jiménez, Julio Jung, Gabriela Medina, Hugo Medina, Nelly Meruane, Ana Reeves, Shenda Román, Liliana Ross, Tomás Vidiella y Nelson Villagra, son los protagonistas de este segundo volumen, en el que además de contar sus experiencias de vida, han recreado a sus personajes más significativos de la mano del fotógrafo Andrés Gachón.

Este ejemplar incluye además, el documental “Reflejo actoral”, realizado por la directora Macarena Aguiló, donde cada uno de ellos, reflexiona sobre su trabajo al ver imágenes de sus personajes en filmes y teleseries.

Sobre este nuevo lanzamiento, Esperanza Silva, Presidenta de Chileactores, señaló: “Con el libro ‘ABCDiario Actoral’, buscamos dejar testimonio a las nuevas generaciones sobre quiénes son estos grandes actores y actrices. De esta manera, ponemos en valor el trabajo y talento de todas estas personas que han sentido un amor y un compromiso únicos por la actuación. Tenemos el privilegio además, de poder contar en este “ABCDiario Actoral II”, con los últimos registros de las imprescindibles Nelly Meruane y Liliana Ross”.

Al igual que el primer volumen de este proyecto lanzado en octubre de 2016, los 2000 ejemplares del libro “ABCDiario Actoral II”, se distribuirán gratuitamente en universidades, bibliotecas públicas y centros culturales de todo Chile.

Revisa los mejores momentos de este lanzamiento. Fotografías/ Eugenia Fuentes/Daniel Urrea

 

El miércoles 20 de junio, dijimos adiós a nuestra socia y actriz Nelly Meruane. Con más de 60 años de trayectoria, Nelly hizo historia en teatro, televisión, cine y radio, tanto en Chile como en Venezuela, gracias a su capacidad de transitar por el drama y la comedia con talento indiscutido.

La actriz que vida a personajes como la “Cotocó” de “Juani en sociedad”, “Mama Rosa”, “Dora San Lucas” de “La madrastra” y “Misia Elisa”  de “Coronación”, se transformó en un referente ineludible de nuestro patrimonio artístico e identidad cultural.

Compartimos con ustedes, las palabras que Esperanza Silva le dedicó a Nelly Meruane


Nelly Meruane
1927-2018

Nelly Meruane llegó en 1952 a Santiago con dos objetivos: cumplir con el deseo familiar de estudiar Pedagogía en Filosofía y Castellano  y desobedecer descaradamente ese mandato para estudiar actuación. Hizo las dos cosas. Contentó a sus padres convirtiéndose en una profesora entusiasta y a escondidas le dio curso a su amor por el teatro, ese que descubrió a los 6 años cuando recitaba ante los alumnos de su madre en Toltén.

Y como el destino rara vez se equivoca cuando el corazón se empeña en desafiarlo, a los cinco meses de haber entrado a la Escuela de Teatro de la Universidad Católica, Nelly debutó en la obra “El tiempo y los Conway”, papel que obtuvo después de un severo proceso de selección entre sus compañeras de escuela. Riéndose, recordaba la primera crítica que leyó por este trabajo: “Notable presentación de la alumna Nelly Meruane, seguramente dará mucho que hablar en el futuro”.

Nelly se convirtió en una figura del radioteatro, el teatro, la televisión y el cine, capaz de transitar airosa por el drama, la comedia o el canto sin abandonar a sus alumnas de castellano. Dadivosa con su risa, valiente de palabra, artista honesta que brilló en Chile, Venezuela y en todos los mares que cruzó junto a Juan Carlos, su amor de medio siglo y para toda la vida.

 “El público es mi verdadero juez”, decías. Y si eso es así, te aseguro que puedes estar contenta porque nosotros, tu público, seguimos respirando tu humor, tu fortaleza y tu talento infinito. Ese es el secreto de esta última transformación Nelly, ese es el secreto de tu eternidad.

Esperanza Silva
Presidenta de Chileactores

El pasado 11 de junio vivimos uno de los momentos más tristes en la historia de nuestra Corporación. A los 79 años falleció Liliana Ross, actriz y mujer imprescindible en la escena nacional y en el compromiso la defensa de los derechos de  propiedad intelectual de los artistas audiovisuales.

Durante los 10 años que Liliana lideró Chileactores, le dio forma a esta Corporación, consiguió firmar los primeros Convenios de Tarifas con los canales de televisión y con ello generar conciencia sobre la importancia de respetar el oficio actoral y el de todos los intérpretes audiovisuales.

Compartimos con ustedes, las palabras que Esperanza Silva le dedicó a  Lili Ross.

 


Liliana Ross
1939-2018

Liliana Ross contaba divertida que varios años después de filmar la teleserie “Machos” viajó a Rusia. Y ahí estaba turisteando en una plaza de San Petesburgo, mirando las estolas que colgaban en unos puestos cuando una de las vendedoras le preguntó en un inglés chapurreado: “You are an actress?”, “Yes”, respondió Lili.  Y la mujer tomó aire antes de abrazarla de sopetón mientras gritaba llorando: “You are one of Machos!”.

Cuando la actriz, profesora, dramaturga, productora y directora recordaba este tipo de anécdotas, jamás lo hacía subrayando lo conocida o famosa que era. Eso le daba igual porque para Lili, los saludos, los abrazos, las selfies y los aplausos eran ante todo muestras de cariño. “Cosa que es mucho más importante que la plata”, decía.

Italiana de tierra, sangre y corazón, dejó la Génova deprimida de fines de la Segunda Guerra Mundial para instalarse junto a toda su familia en Santiago.  Aquí creció internalizando este nuevo mundo “sin edificios antiguos” y con demasiada conciencia de que como buena niña inmigrante no podía jugar mucho.

A pesar del rigor y esfuerzo de su infancia, Lili siempre se enorgulleció de su familia, esa que le enseñó que la justicia, la honestidad, el trabajo, el respeto y el amor son los mejores compañeros de vida. Y así decidio vivir, repleta de talento para actuar, ser madre, enseñar, defender los derechos de sus compañeros, de las mujeres, de los mayores y de cualquier causa que removiera su profunda conciencia social.

Es un día triste para todos aquellos que convivimos con ella y conocimos su generosidad y su eterna disposición para escuchar sin juzgar. Hoy no te despedimos, Lili. Hoy le damos la bienvenida a tu legado artístico y a tu humanidad, esa que tanto necesitamos y agradecemos.

Esperanza Silva
Presidenta de Chileactores

Durante el mes de mayo iniciamos el segundo año de nuestro “Taller de autobiografía”, en él  invitamos a un grupo de actores y actrices de gran trayectoria para que durante seis meses escriban su historia de vida profesional.

Este año, el taller estará a cargo del siquiatra, dramaturgo y profesor de la Universidad Finis Terrae, Marco Antonio de la Parra, quien guiará en este proceso narrativo a Víctor Rojas, Adriano Castillo, Jaime Azócar, Shlomit Baytelman, Grimanesa Jiménez,  Gloria Benavides, Ana María Palma, Elsa Poblete, Hugo Medina, Sonia Mena y Gloria Münchmeyer.

Cada una de estas autobiografías serán publicadas en ediciones individuales en una colección que hemos bautizado como “Reflejo actoral” , con ellas esperamos aportar a la conservación del patrimonio cultural del país y al rescate de la memoria de nuestro oficio.

El lunes 28 de mayo nos encontramos con nuestros socios para dar cuenta de la gestión realizada por Chileactores y la Fundación Gestionarte durante el año 2017.

En la reunión, Esperanza Silva, Presidenta de la Corporación, junto al Director General Rodrigo Águila, informaron a los presentes sobre las actividades, proyectos, talleres realizados durante el 2017 y sobre el estado de las negociaciones con los usuarios.

Si quieres conocer el detalle de todo el trabajo que desarrollamos el año pasado, revisa nuestra MEMORIA 2017.

Una lesión en la espalda hizo que la coach inglesa descubriera la eficacia de unir el entrenamiento actoral occidental de Michael Chejov con la terapia medicinal china Chi Kung. Después de trabajar casi 30 años preparando a actores para enfrentar el rigor de la cámara, la profesora estuvo en Chileactores impartiendo el taller “Conociendo la acción interna” a nuestros socios. Durante una semana, Amanda demostró que solo sincronizando la mente y el cuerpo se pueden manejar con precisión las emociones.

¿De dónde nace su propuesta de enfrentar el trabajo actoral por medio del Chi Kung y la técnica de Michael Chejov?

Me formé en Dartington College of Arts, que es la escuela que Michael Chejov creó en 1936 después de emigrar a Inglaterra desde Rusia. Por supuesto fue en Dartington donde se implantaron los fundamentos y principios de su trabajo. Cuando salí de la escuela me encontré con que el principal desafío del actor es dejar de híper analizarlo todo, porque solemos pensar demasiado en el texto y eso inhibe que nos sumerjamos y habitemos el personaje. Entonces busqué estrategias para encontrar soluciones y fue así que empecé a usar el trabajo de movimiento psicológico de Michael Chejov y su idea de trabajar desde un todo, sin separar la mente y el cuerpo.

¿En qué momento entra el Chi Kung en este proceso?

-Durante esa época yo tenía una lesión en la espalda y alguien me sugirió que probara tomar clases de Chi Kung, que es una terapia china muy similar al Tai-Chi y que no necesariamente se aplica a las artes. A medida que avancé en las clases, me di cuenta de que mi cuerpo cambió dramáticamente, me sentí con más energía, más conectada y me deshice de todas las tensiones y bloqueos. Desde ese momento empecé a aplicar en el trabajo actoral los tres centros del Chi Kung: el superior, el mediano e inferior, que por lo demás es lo mismo que propuso Rudolph Steiner y que es de donde Chejov sacó la idea de los centros: estómago, corazón y cabeza.

Entonces fue un descubrimiento basado en su propia experiencia

-Claro, me di cuenta que estaba más sensible y receptiva, así que integré el Chi Kung al entrenamiento actoral y los resultados fueron inmediatos. Los actores se conectaban más con su respiración, reducían las tensiones, encontraban la manera de controlar la ansiedad y entendían mejor sus propios cuerpos. El beneficio principal es que conjugando el trabajo de Chejov y el entrenamiento físico oriental, los actores están más presentes.

Y se transforma en un entrenamiento para equilibrar la emoción y la energías.

-Absolutamente. De hecho, a este proceso eléctrico natural que conocemos como energía, Michael Chejov lo llamaba “radiación” y a los orientales lo llaman Chi.

¿Cómo puede el actor manejar sus emociones limpiamente y sin desbordarse ante la cámara?

-Es fundamental que el actor desarrolle una intensa y profunda vida interior, solo así puede trabajar desde sus sentidos y desde ahí acceder a su cuerpo reduciendo la tensión que provoca ansiedad y los “bloqueos” propios de pensar demasiado. Trato de hacerle entender a mis alumnos que hay que enfocarse en lo que sienten más que en lo que piensan, porque no tenemos problemas cuando accedemos a lo que pensamos, pero es necesario estimular lo que sentimos. En nuestros sistemas educativos se estimula el trabajo mental y no se fomenta nuestro universo emocional, en cambio, el método oriental enfoca el trabajo desde este otro ángulo. Por eso, cuando entreno a actores, los conecto emocionalmente para que la cámara pueda ver ese movimiento interno. ¿Y cómo se hace eso? Trabajando con imágenes, memoria y la imaginación necesaria para crear algo contundente detrás del texto.

Pero el manejo de la energía requiere de un entrenamiento potente, sobretodo si son emociones que son de un personaje y no son propias.

-Sí, pero esa es la esencia de la interpretación. Y el desafío consiste en saber cómo contener y balancear la energía y dónde enviarla. Creo que es igual que trabajar con un interruptor con el que no solo enciendes o apagas, también tienes que saber cuándo usarlo. Michael Chejov lo ejemplifica con una tetera hirviendo con una tapa encima, la tapa no está tapando el agua que hierve sino que está sostenida por la misma agua en ebullición. La actividad interna es efervescente y siempre quiere emerger y por eso hay que saber dosificarla. Es justamente eso lo que hace el Chi Kung, te enseña a manejarla de forma muy precisa. En mis cursos enseño técnicas para que los alumnos permitan a las emociones instalarse en su cuerpo.

-Debe ser intimidante eso de que las “emociones se instalen en tu cuerpo”.

– Es que es no hay alternativa. Una de las primeras cosas que se aprende es que la cámara lo ve todo y te expone del todo. Si estás bloqueado, congelado, si tu cuerpo está tensionado o si se te olvida el texto, la cámara puede oler tu miedo o incomodidad. Por eso es necesario trabajar de manera muy precisa los detalles y el ritmo de las acciones. Cada pequeño pensamiento se traduce en un “beat” (golpe) y puede ser verbalizado o no, puede ser un sentimiento, una reflexión, un recuerdo, algo que imagines y puede estar en el pasado, en el presente o en el futuro. La interconexión es total. Entonces, la parte crucial del trabajo con los actores es el entrenamiento de esos detalles porque es muy fácil saltárselos y solo ver la cáscara o la escena general. Por eso siempre recalco lo importante que es el rigor por el detalle y conseguir ese rigor viene de la mano de la preparación previa que hace el actor antes de enfrentarse a la cámara.

-¿Cómo fue la  experiencia de entrenar a actores chilenos?

-Ha sido interesante porque no conocía a ninguno y por lo tanto no sabía quiénes eran, ni cuánta experiencia tenían en actuación frente a cámara.  Lo bueno de eso es que mi aproximación fue totalmente desprejuiciada y la intención que tuve en el curso fue enseñarles que a pesar de que sepan cómo se hace el trabajo, es necesario que el cuerpo tenga un tiempo para acomodarse y que encuentre su sintonía con la respiración y se genere un compromiso con la parte baja del cuerpo para que haya conexión con la tierra. Porque sí me di cuenta que muchos actores chilenos trabajan con la cabeza principalmente. Entonces me preocupé especialmente de que perdieran el miedo a enfrentarse a otros desde sí mismos, porque la verdad es que todos sufrimos de ansiedad y todos tenemos inseguridades.

¿Y resultó?

-La verdad es que sí, todos lograron ser conscientes de su cuerpo y respondieron bastante bien. ¿Sabes qué pasa? A mí me apasiona la idea de que los seres humanos no somos “fijos”, que nuestros cuerpos se transforman y que cuando se nos bloquea el cuerpo es porque tenemos la mente bloqueada. Lo maravilloso es poder presenciar esa transformación, ese momento en que el actor puede trabajar sin hacer ninguna separación entre lo que piensa y lo que siente.

Juan Carlos Corazza, director teatral y maestro de actores:

“El peor lugar para esconderse es en un escenario”

El profesor de interpretación y Director del  conocido “Estudio Corazza para el Actor ubicado en Madrid,  vino a Chile invitado por Chileactores a impartir a nuestros socios el taller “Personalidad creadora y composición del personaje”, centrado en investigar, profundizar y renovar la creatividad del actor.